Cala del Moraig es una de las calas más espectaculares de la Costa Blanca, famosa por sus aguas turquesas, sus impresionantes acantilados y la emblemática Cova dels Arcs.
Situada en Benitatxell, entre Moraira y Jávea, es el destino perfecto para disfrutar de actividades como kayak, paddle surf, snorkel, senderismo y la exploración de paisajes mediterráneos únicos.
En esta guía descubrirás las mejores actividades para hacer en Cala del Moraig y algunos consejos prácticos para organizar tu visita.
Cala del Moraig se encuentra en el municipio de Benitatxell, entre Moraira y Jávea. Durante los meses de verano el acceso puede estar regulado debido a la alta afluencia de visitantes, por lo que se recomienda llegar temprano. La cala está situada dentro de la urbanización Cumbre del Sol y cuenta con señalización desde las principales carreteras de la zona.
La Cova dels Arcs es el símbolo más reconocible de Cala del Moraig. Esta impresionante formación rocosa ha sido moldeada por el mar durante miles de años y ofrece una de las vistas más fotografiadas de la Costa Blanca. Situada junto a la playa, es un lugar ideal para hacer fotografías, practicar snorkel o simplemente admirar la belleza natural del entorno.
Las aguas de la Cala del Moraig pasan por ser una de las más limpias y claras de toda la Marina Alta. No es de extrañar, por tanto, que buena parte de los que se dejan caer por allí, aprovechen para practicar deportes acuáticos que les permitan disfrutar de la calidez de sus aguas y su vida submarina.
Alquila kayak, sups o hidropedale y visita calas cercanas y haz paradas para hacer snorkel y admirar la biodiversidad marina de la zona de Poble Nou de Benitatxell.
Además de sobre el agua, también es posible disfrutar de la orografía única que ofrece la Cala del Moraig y sus inmediaciones.
El mejor ejemplo de ello es la ruta de los acantilados de Benitaxell. Una excursión que arranca que el parking de cala Moraig y que acaba en Cala Llebeig. En total, 4 km de paseo que se puede hacer perfectamente con niños y al que te recomendamos que lleves buen calzado y mucha agua.
Si buscas algo más corto, acércate en coche hasta la Falla del Moraig o el Puig de la Llorença, desde donde podrás divisar toda la Marina Alta.
No pierdas la oportunidad de hacer la ruta de los acantilados en tu visita a Cala de Moraig.
A diferencia de lo que sucede en las playas de las localidades cercanas, las opciones de restauración que se encuentran en Cala del Moraig son muy limitados.
Eso sí, si no te importa coger el coche, en muy poco tiempo puedes llegar a restaurantes que bien valen una visita.
Repón fuerzas encargando una paella de bogavante y rape o, si lo prefieres, con alguno de sus pescados de lonja o selección de carnes. No es la opción más barata, pero sí una de las mejores y más cercanas a la playa.
Precio medio: 45 €.
Si lo que buscas es un restaurante a pie de playa con carta variada y precios comedidos, déjate caer por Vive Bonita. Refréscate con sus ensaladas completas o quítate el hambre con alguna de sus sabrosas hamburguesas de ternera y una cerveza bien fresquita.
Precio medio: 25 €.
Saliendo de Benitatxell, pero no muy lejos, puedes encontrar un restaurante perfecto para comer de menú o, si lo prefieres, paladear una estupenda paella de marisco al sol o bajo alguna de las sombrillas que salpican su amplia terraza.
Precio medio: 20 €.